Del Libro Preguntas y Respuestas – Pregunta N° 3

LA VIDA EN LA TIERRA

Pregunta N° 3

¿Por qué fue necesario que viniéramos a esta existencia física? ¿No podíamos haber aprendido las mismas lecciones sin necesidad de ser aprisionados y limitados por las densas condiciones del mundo material?

Respuesta: El Nuevo Testamento fue escrito en griego originalmente, y la palabra Logos significa a la vez la palabra y el pensamiento que a la palabra precede, así que, cuando San Juan nos habla, en el primer capítulo de su evangelio, de que “En el principio fue el verbo, y el verbo era con Dios y el verbo era Dios”, podemos también traducir ese versículo así: “En el principio fue el pensamiento, y el verbo era con Dios y Dios era el verbo”. Todo existe en virtud de ese hecho (la palabra). En ella está la “vida”.


Todo cuanto existe en el universo fue primeramente un pensamiento; ese pensamiento manifestándose entonces como una palabra, un sonido, que hizo todas las formas, manifestándose como la vida que anima a esas formas. Ese es el proceso de la creación, y el hombre, que fue hecho a imagen de Dios, crea en la misma forma hasta cierto punto. Tiene la capacidad de pensar, puede vocalizar sus pensamientos y, en esa forma, puede asegurarse la ayuda de los demás para realizar su pensamiento, cuando no es capaz de realizarlo el solo.

Pero, vendrá un tiempo, en el que podrá crear directamente por medio de la palabra de sus labios, y ahora está aprendiendo a crear por otros medios, así que, cuando a su debido tiempo, pueda emplear su palabra, para crear directamente, sabrá cómo hacerlo. Ese ejercitamiento es absolutamente necesario. Actualmente cometería muchos errores. Y, además, como no es bueno todavía, produciría creaciones demoníacas.

En sus primeros pasos, el hombre empleó los sólidas; la fuerza muscular era su único medio para realizar una obra, y los primeros instrumentos con que armó su brazo, fueron huesos y piedras, convenientemente afilados. Más tarde, se confió por vez primera a las aguas -un líquido- y la rueda de agua fue su primera maquinaria. El líquido es mucho más fuerte que el sólido. Una ola puede deshacer la obra muerta de un barco, echar abajo sus mástiles y torcer una barra de hierro como si fuera un alambre; pero la energía del agua es una fuerza estacionaria y, por lo tanto, limita su trabajo a la inmediata vecindad. Cuando el hombre comenzó a emplear la fuerza aún más sutil del aire, le fue posible levantar molinos de viento en cualquier parte del mundo, y hacer barcos de vela que pusieran en comunicación unas partes con otras. Así que, el nuevo paso del hombre en el camino de su desarrollo, lo efectuó mediante el empleo de una fuerza aún más sutil que el agua y más universalmente aplicable que ese elemento. Pero el viento es inestable y no se puede confiar en él; por consiguiente, el progreso de la civilización humana, adquirido por su intermedio, es insignificante si se lo compara con el realizado mediante un gas aun más sutil, el vapor, pues este puede producirse en cualquier momento y en todas partes, y el progreso del mundo ha sido enorme desde su descubrimiento. Hay, no obstante, un serio inconveniente u obstáculo a su utilidad, y
es que el vapor necesita una complicada maquinaria. Este obstáculo queda eliminado
prácticamente mediante el empleo de una fuerza aún más sutil, más fácilmente transmisible: la electricidad, que es invisible e intangible.
Así que, podemos ver, que el progreso del hombre en el pasado ha dependido de la utilización de fuerzas de creciente sutilidad, siendo cada fuerza de la escala más fácilmente transmisible que la anterior, y podemos deducir sencillamente que el progreso futuro depende del descubrimiento de fuerzas aun más sutiles, transmisibles con mayor facilidad. Sabemos que lo que llamamos radiotelegrafía no necesita el empleo de alambres, pero, hasta ese sistema, no es ideal, pues depende de la energía generada en una estación central, la que es estacionaria. Esto requiere el empleo de maquinaria muy costosa y está, por consiguiente, fuera del alcance de la mayoría. La fuerza ideal sería un poder que el hombre pudiera generar dentro de sí mismo en cualquier momento, sin necesidad de maquinaria.

Hace algunas décadas, Julio Verne nos distrajo evocando ante nuestra imaginación los
submarinos y la vuelta al mundo en ochenta días, etc. Hoy en día, las cosas que él escribió, se han convertido en realidades que hasta han sobrepasado a la imaginación del autor, y el día llegará en el que podremos usar un poder semejante al que hemos mencionado más arriba.


Bulwer Lytton, en su obra La Raza Futura nos habla de una fuerza llamada Vril, que poseían ciertos seres imaginarios, mediante la cual podían moverse sobre la tierra o el aire y hacer otras muchas cosas. Esa fuerza está latente en cada uno de nosotros, y algunas veces hablamos de ella llamándola emoción. Vemos su poder inmenso en ciertas ocasiones, como en la ira, y entonces decimos que el “hombre ha perdido la cabeza”. Ninguna tarea cansa tanto al cuerpo físico como dejarse llevar por un acceso de ira. Generalmente, en nuestros tiempos, esa enorme fuerza duerme, y es muy conveniente que permanezca así, hasta que hayamos aprendido a dirigirla por medio del pensamiento que es una fuerza aun más sutil. Este mundo es la escuela donde se nos enseña a pensar y a sentir correctamente, calificándonos así para el empleo de esas dos sutiles fuerzas: el poder del pensamiento y el poder de la emoción.
Una ilustración dilucidará cómo este mundo llena ese propósito. A un inventor se le ocurre una idea. Esta idea no es todavía un pensamiento, sino sólo un relámpago que aún no ha toma formado pero gradualmente, aquél la visualiza en su mente. Entonces forma mentalmente una máquina, y ante su visión mental esa máquina se le presenta en pleno movimiento, girando todas sus ruedas en ésta o en aquella forma, según sea necesario para ejecutar el trabajo requerido. Luego, el inventor empieza a dibujar los planos de su máquina, y hasta en ese estado de concreción es muy probable que se vea que son necesarias ciertas modificaciones.

Vemos, pues, que las condiciones físicas demuestran al inventor que su pensamiento no era correcto. Cuando construye su máquina con los materiales convenientes, según sea el trabajo que tenga que realizar, se verá que son necesarias nuevas modificaciones. Y quizás puede verse obligado a desechar completamente su primera máquina, y a concebir una nueva.
De esta suerte, las condiciones físicas, concretas, le permiten ver los defectos de su raciocinio; lo obligan a ejecutar las modificaciones necesarias en su pensamiento original, para producir la máquina que deba efectuar un determinado trabajo. Si sólo hubiera habido un Mundo Mental, no sabría que había cometido un error, pero las condiciones físicas, concretas, le demuestran que su pensamiento era incorrecto.
El Mundo Físico enseña al inventor a pensar correctamente, y sus éxitos son las plasmaciones o cuerpos de sus pensamientos exactos.
En todo esfuerzo mercantil, social o filantrópico, obra el mismo principio. Si nuestras ideas concernientes a los diversos asuntos de la vida son inexactas, se corrigen cuando se llevan a la práctica, de suerte que este mundo es una necesidad absoluta para enseñarnos a emplear el poder del pensamiento y del deseo, estando actualmente esas fuerzas muy subyugadas por nuestras condiciones materiales. Pero, conforme pase el tiempo y aprendamos a pensar correctamente más y más, obtendremos finalmente tal poder mental que podremos pensar el pensamiento exacto inmediatamente en todos los casos, sin necesidad de hacer ningún experimento, y podremos también hablar nuestro pensamiento convirtiéndolo en un ser real, en una cosa. Hubo un tiempo en un lejano, lejanísimo pasado, en el que el hombre era todavía
un ser espiritual y las condiciones de la Tierra eran más plásticas. Entonces se le enseñó directamente, por los Dioses, a emplear la palabra como medio de crear, y así obró para formar las plantas y los animales. Se nos dice en la Biblia, que “Dios llevó a los animales ante el hombre y éste les dio nombre”. Este nombre no era simplemente el llamar al león, león, sino que era un proceso creador que dio al hombre poder sobre la cosa nombrada, y únicamente cuando el egoísmo, la crueldad y las pasiones, vinieron, se perdió la palabra de poder de la que hablan los masones. Cuando la santidad haya de nuevo ocupado el lugar de la profanación, se encontrará nuevamente la palabra, convirtiéndose en el poder creador del hombre divino del futuro.

Del Libro Preguntas y Respuestas – Pregunta N° 2

LA VIDA EN LA TIERRA

PREGUNTA Nro. 2


Si “Dios hizo al hombre un poco inferior a los Ángeles”, ¿cómo es posible que el hombre llegue a convertirse, en último término, en superior a ellos en el Mundo Espiritual?


Respuesta: Esta pregunta revela un malentendido por parte del preguntante. Nunca se ha dicho eso en las enseñanzas rosacruces, pero sí se ha dicho algo que puede haber sido comprendido así por error de interpretación. El hecho es que la evolución se desarrolla en espiral y por lo tanto jamás se repite el mismo estado o condición. Los Ángeles pertenecen a una corriente evolutiva anterior, y fueron humanos en una encarnación previa de la Tierra, llamada el Período Lunar por los Rosacruces.

Los Arcángeles son la humanidad del Período Solar y los Señores de la Mente, a quienes San Pablo llama “los Poderes de las Tinieblas”, fueron la humanidad del tenebroso Período de Saturno. Nosotros somos la humanidad del cuarto período del actual plan evolutivo de manifestación, el Período Terrestre. Como todos los seres del Universo están progresando, las humanidades de los períodos precedentes han progresado también, así que están ahora en un estado superior a aquel en el que se encontraban cuando eran humanos: ellas son suprahumanas.

Por consiguiente, es perfectamente verídico que Dios hizo al hombre un poco inferior a los ángeles. Pero como todo está en un estado de progresión espiral, es también cierto que nuestra humanidad actual es una humanidad superior y más elevada que la que constituyeron los ángeles: y que éstos fueron una humanidad de orden superior a la de los arcángeles, cuando eran humanos. En el próximo paso llegaremos a un estado análogo al que ocupan actualmente los ángeles, y seremos superiores a lo que ellos son ahora.

Meditación para el 31 de diciembre.

Día de Virgo

 El 31 de diciembre y el mes solar de septiembre (desde el 24 de agosto hasta el 23 de septiembre) están dedicados a la Jerarquía de Virgo. El Amor de Leo conduce al Servicio de Virgo.

         Ese ser divino que conocemos como la Madre del Mundo es el prototipo de las vírgenes de todas las grandes religiones; ella es el Maestro de esas elevadas Iniciadas Femeninas en determinados estadios de su desarrollo.

         Durante el tiempo en el que el rayo de Virgo impregna nuestra esfera, esta Jerarquía proyecta sobre el Planeta el modelo de una Tierra limpia y rejuvenecida. En cierto estadio del desarrollo humano, la pureza se convierte en un tremendo poder anímico, una verdad subrayada por Cristo cuando dijo: “Los puros de corazón verán a Dios”.

         El discípulo correlacionado con Virgo es Santiago el Justo, hermano de Judas y de Simón. Durante muchos años fue reverenciado como cabeza de la primitiva Iglesia en Jerusalén, y era bien conocido por la pureza de su carácter y su consagración al servicio in egoísta.

         El tracto intestinal es el centro físico, del cuerpo humano, correlacionado con Virgo. Que el aspirante visualice ese órgano manifestando perfección en cada una de sus funciones.

         El pensamiento bíblico simiente para la meditación del 31 de diciembre y para el mes solar de septiembre, proviene del Evangelio de Mateo, capítulo 23, versículo 11:

         “El más grande de vosotros será servidor vuestro”.

         Aquéllos que aspiren al desarrollo espiritual deben meditar sobre el significado oculto de este magnífico pasaje, mientras los ritmos vibratorios de la Jerarquía de Virgo estén impregnando el Planeta.

EL ORIGEN DE LA NAVIDAD

The Rosicrucian Fellowship

Dijo Dios: “Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años …..”

La Navidad (Christmas o Christ Mass), Misa del Cristo, o Fiesta del Cristo, es una de las cuatro mayores estaciones espirituales  del año.

Es una época propiciada para el nacimiento del místico Sol de Medianoche o del Niño Cristo dentro de nosotros, que tiene lugar en el centro de la tierra o del corazón del individuo, respectivamente.

Es un hecho aceptado de que el Sol en su relación con la Tierra es el que produce las cuatro estaciones terrenales de: primavera, verano, otoño e invierno, que a su vez son responsables de la Semana Santa, Festival de San Juan, Festival de la concepción y la Navidad respectivamente.

Estas cuatro últimas son la contraparte espiritual de las cuatro estaciones físicas anteriores, operando por medio de ellas.

Sin embargo, siendo el Sol el luminar principal colocado en los cielos, recibe la ayuda de la Luna, el luminar menor, la cual refleja el gran poder de eléctrica luz a través de su propia y magnética influencia.

Estos luminares en el firmamento son parte del mismo, en sus respectivos movimientos, día y noche, señales y estaciones, día y años, de estricto acuerdo con el primer libro de Moisés: el Génesis. Por lo tanto, a fin de establecer el origen de la Navidad, encontramos que debe estar íntimamente conectada principalmente con el Sol, el productor de todas las estaciones, siendo la de Navidad, de nuestra presente consideración.

Es por medio de la natural deducción o de la lógica el que adquirimos el conocimiento de lo desconocido, por lo que ya conocemos, y por lo tanto hacemos uso del aforismo hermético que dice: “Como arriba, así es abajo”

Esta importante verdad es también expresada por el axioma arcano: “Ex uno disce omnes”, por uno conocemos a todos. Es más, esto no es otra cosa que el primero de los siete principios cósmicos enseñados por los Rosacruces, a saber, el principio de la correspondencia. Esto se manifiesta en una cierta correspondencia analógica o concordante por medio de las manifestaciones en varios planos de la actividad. Así que del conocimiento del presente, yendo más adelante podemos razonar el futuro, o mirando hacia atrás, podemos comprender el pasado.

Ahora apliquemos este último procedimiento a fin de fijar el origen o de dónde viene la estación de la Navidad, el Festival del Cristo. Un moderno concepto del Cristo puede ser resumido en Poder Universal que emerge en actividad bajo ciertas condiciones establecidas resultantes de calificaciones especiales. Esto difiere de la pasada idea generalmente aceptada del Cristo como hijo de Dios, encarnando todas las altas virtudes de la concepción humana, dependiente del estado y evolución de la mente en su más elevada expresión, un Cristo personal o Cristo en términos de una persona.

Este concepto mental de Cristo, lo encontramos para los niños en la representación de Santa Claus, el que da y trae los buenos regalos en la época de Navidad. Es el surgir dentro de la manifestación, del poder oculto, lo que nos capacita para formular, concebir y poner de manifiesto, nuestra más alta comprensión de lo que es Cristo, para y por nosotros, resultando en NUESTRO NACIMIENTO DE CRISTO.

¿De dónde viene esta fuerza que produce nuestra particular estación de Navidad? Ya hemos dicho que el Sol es grandemente responsable de las estaciones, ya sean estas espirituales o materiales, en sus reacciones especiales sobre el individuo. Pero mientras el Sol es el principal promotor en estas estaciones, existen otros agentes que acentúan algunas de sus cualidades especiales. En esta especial estación de la Navidad, el Sol está pasando a través del signo Sagitario, cuya agencia inunda la atmósfera con su poder. La mente es naturalmente elevada para expresar sus más altos ideales y conceptos en la gloria por la veneración de la Deidad. La visión de un grandioso y expansivo Dios, está siempre presente con un ferviente deseo para llegar tan lejos como sea posible a ese ideal. La expansiva mente se desarrolla a medida que visualiza nuevas vistas de mayores glorias y gracia en un magnífico realismo del Espíritu de la Navidad. Estas son las ofrendas de un benévolo Júpiter a medida que el ALMA DEL HOMBRE se eleva y separa de las ataduras terrestres. Aquí yace la cuna desde la cual el Niño Cristo se levanta mientras el símbolo de Júpiter y la Luna Creciente sobre la Cruz proclama esta verdad, el niño Creciente, el espíritu elevándose en la Cruz de la Materia, o sea su cuerpo terrenal. Aquí yace el místico mensaje de la Navidad a través del Crecimiento y de la Cruz de Júpiter y el arco y la flecha del Centauro, sin el cual no habría Navidad tal cual la conocemos hoy en día, no habría visión de mayor y más gloriosa Deidad ni evolución o avance espiritual.

Volviendo hacia atrás en las páginas de la historia de extintas naciones, encontramos también que en esta época de celebraciones de Navidad, tuvieron lugar festivales espirituales o religiosos. En esto es muy de notar que todos estos rituales han sido íntimamente conectados con la veneración del Sol, directa o indirectamente, y el cual siempre fue reconocido como el Dador y sostenedor de la Vida.

De este modo el origen de la Navidad debemos encontrarlo en el estudio de los Cielos al igual que la evolución del hombre. Principalmente se debe a esto que aquellos relacionados con el desarrollo espiritual del hombre, buscaron ayuda por medio del contacto con los cuerpos celestiales, por el estudio de la Astrología. Por medio de la observación, experiencia y estudio, les fue posible formular reglas y patrones de vida que condujeron al hombre de una existencia animal a una vida humana y continuará guiándolo hacia un orden angelical.

Habiendo encontrado el origen de la Navidad en el estudio de los Cielos, esto también nos trae el conocimiento de un lado de esta Estación que es raramente tenido en cuenta. El principio del Festival de la Navidad es ensalzado con la alegría anticipada en el hecho de que el espíritu se reconocerá a sí mismo, y por lo tanto constituye un nacimiento espiritual, descartando su envoltura de carne. Así tenemos la alegría del Período de Júpiter, pero en el Día de la Navidad, en el medio de la estación de Navidad, tiene lugar un cambio. El tiempo de la alegría se convierte en un período de tristeza a medida que el recién nacido espíritu se encuentra a sí mismo obstruido por la manifestación en un extraño mundo el cual debe él vencer por un necesario sacrificio, o sea que el niño de alegría se convierte en el hombre de tristeza.

De nuevo los ciclos verifican la verdad de estas cosas, porque en el día 25 de Diciembre, el Día de la Navidad, el Sol ha entrado en el signo de Capricornio, el signo de la cabra, regido por Saturno, cuyo símbolo es la Cruz de la materia sobre la Luna Creciente del Alma. El ambiente de la cabra es la montaña, tosca y rudamente mañosa y con escaso alimento, cuyas condiciones pueden ser comparadas al espíritu en su nueva morada del mundo material. El símbolo de Saturno denota la fuerza aplastante de la materia sobre el alma aspirante.

Es quizás más bien difícil el apartarse de la idea de un Cristo personal y reconocer a Cristo como a un magnífico y radiante poder de energía encarnado en Rayos de Luz emanados del Sol, no del Sol físico, sino del Invisible Sol Central, trabajando a través del Sol físico.

La energía de Cristo, tiene por vehículo de manifestación, los dos éteres superiores el de luz y el reflector, pero en especial el primero que es atraído y producido en su individual plenitud por el poder del corazón y la fuerza del cuerpo pituitario en su reino etérico. Es la parte etérica de estos órganos físicos, la que especializa el grado particular del Éter de Cristo que produce el vehículo por medio del cual se expresa la energía de Cristo. Por lo tanto la energía Crística o el Cristo Niño no puede nacer hasta que el cuerpo de Cristo esté completo en relación con las funciones, al igual que está completo como unidad separada. El principio Crístico, sin embargo, puede funcionar a través del cuerpo físico denso, aun cuando los poderes de deseo y mental no tengan ningún cuerpo organizado por medio del cual funcionar. Sólo aquellos que han sido capaces de construir el vehículo de Cristo, pueden visualizar el místico Sol de medianoche, el Rayo de Cristo, en todo su esplendor y gloriosa magnificencia.

Calendario 2018

En el siguiente link podrá ver o bajar el calendario de curación (healing services) y meditación por la paz mundial (World Peace Meditation)

Acceso

Meditación “La Paz Mundial”

Existe una única fuerza en el universo: la fuerza de Dios, que Él lanzó al espacio en forma de Verbo, que no es una simple palabra o sonido, sino un Fiat Creador.

Ese Fiat Creador transformó los millones y millones de átomos en estado caótico, en figuras y formas que van, desde la estrella de mar hasta la estrella de los cielos, desde el microbio hasta el hombre; de hecho, en todas las cosas y seres que constituyen y pueblan el universo. Las sílabas o tonos de este verbo creador van siendo emitidos, uno tras otro, a lo largo de las eras, dando lugar a nuevas especies y haciendo evolucionar las anteriores.

Y todo ello, siguiendo fielmente el pensamiento y el plan concebidos por la Mente Divina, antes de que esa efusión dinámica de energía creadora fuese dirigida a los abismos espaciales.

Dios es la única fuente de poder y en Él, real, verdadera y literalmente, vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

No fue, pues, un mero sentimiento poético el que hizo exclamar al salmista:

Dónde me esconderé de Tu espíritu?
Adónde huiré de Tu presencia?
Si asciendo a lo alto de los cielos, allí estás Tú.
Si preparo mi lecho en la tumba, allí Te encuentras.
Si, en alas de al aurora, voy a habitar
en lo más alejado del mar,
también allí me conducirá Tu mano
y Tu diestra me sostendrá.

Todos conocemos el poder del pensamiento dirigido a un propósito determinado. Unamos, pues, nuestros pensamientos a los de todos los amantes de la paz, mientras formulamos la siguiente plegaria:

“Padre Celestial: de acuerdo con Tu voluntad, que el Principio Amor-Sabiduría del Poder Divino erradique la discordia y establezca la armonía y la paz universales en los corazones y en los asuntos de los hombres”.

* * *

En el caso de que esta meditación se haga en grupo, y si así se prefiere, puede romperse el silencio con la Oración de la Fraternidad Rosacruz.

Plegaria para el Estudiante Rosacruz

El estudiante Rosacruz debe cultivar la devoción por la plegaria. He aquí una de las mejores plegarias que el estudiante debería repetir frecuentemente:

“Acrecienta mi amor por Ti, ­ oh Dios!, 
para que Te pueda servir mejor cada d¡a. 
Haz que las palabras de mis labios 
y las meditaciones de mi corazón sean gratas a Tus ojos, 
oh Señor, mi fuerza y mi Redentor!”

Orad incesantemente, según aconseja San Pablo.

Si esta plegaria se repite con regularidad, desarrollar el conocimiento interior de modo cient¡fico y espiritual.

El Sermón del Monte


LAS BIENAVENTURANZAS
(Mateo, V 1-12)
  
Y viendo la muchedumbre, subió a un monte;
y sentándose, se acercaron a él sus discípulos. 
Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
Bienaventurados los pobres en espíritu:
                        porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran:
                        porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los mansos:
                        porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia:
                       porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos:
                      porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón:
                      porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacíficos:
                      porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia:
                      porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados seréis cuando os vituperaren y os persiguieren, 
   y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. 
Gozaos y alegraos;
                      porque vuestra merced es grande en los cielos; 
                      que así persiguieron a los profetas que fueron antes que                                    vosotros. 

SERVICIO DESINTERESADO A LOS DEMÁS

Del libro CARTAS  A LOS ESTUDIANTES

por  Max Heindel

Desde luego habrá usted estudiado en alguna medida las varias enseñanzas de la Orden Rosacruz, y al dirigirme a usted no es como si le estuviera hablando a un desconocido que no está familiarizado con las enseñanzas o tal vez poseído de un escepticismo respecto a la existencia de la tal Orden.

Estas enseñanzas se han extendido por el mundo Occidental durante los dos pasados años como un fuego devorador, y esto en sí demuestra una fuerza impulsiva que no pertenece a la clase de la humanidad ordinaria. Esto lo comprenderá usted mejor cuando haya leído la lección para este mes, la cual trata de la misteriosa Orden y demuestra su relación con la Fraternidad Rosacruz. ¿Se le ha ocurrido indagar alguna vez, mi querido amigo, lo que le une a usted a esta Fraternidad?


Usted sabe que no existen lazos externos, que no ha prestado juramento de obediencia, o de alianza, y de que usted no ha sido instruido en ninguno de los secretos. ¿Qué es lo que constituye, pues, la Fraternidad a que nos referimos?


No pueden ser las enseñanzas, por ser éstas libres para todo el mundo, y tienen el beneplácito de los muchos que no han solicitado su filiación como estudiantes. Tampoco es el enrolamiento como estudiante lo que hace crear el lazo interno, porque son muchos los que estudian solamente para “su propio beneficio” y no tienen fraternidad con el resto de nosotros. Más, es el servicio que ejecutamos y la buena fe con que practicamos las enseñanzas deseando el convertirnos en ejemplares vivientes en el mundo, de aquel amor fraternal de que habló Cristo, como el coronamiento del cumplimiento de todos los mandamientos.

El pasado mes tomamos como lema el pensamiento de que si se había de hacer algún trabajo que al parecer no fuera de la particular incumbencia de nadie, deberíamos decir “¿Por qué no yo?”, en lugar de dejarlo para que lo hiciera otro, o dejara de hacerlo. Espero que habrá ejecutado este servicio desinteresado con frecuencia, glosando así los lazos de fraternidad. Para el mes entrante deseo de usted que envíe todos sus pensamientos y esfuerzos para el adelanto de las enseñanzas de la Fraternidad.

No intente convencer o convertir a nadie en contra de su voluntad, pero sí trate de saber en forma que no sea de ostentación, sino de espiritualidad, la causa del agobio del prójimo. Entonces, pruebe de ayudarle con sus enseñanzas. Pero el que le diga algo acerca del lugar de donde usted las recibe, debe ser potestativo de su propio criterio. Lo primordial es diseminar las enseñanzas, no el anuncio y la propaganda de la Fraternidad Rosacruz