PRECEPTOS PARA EL ESTUDIANTE ROSACRUZ

Muchas veces se ha preguntado: ¿Cuáles son los deberes del estudiante de la Fraternidad Rosacruz? ¿Cómo conducirse? ¿Qué reglas debe seguir?
Ante todo, debe tener siempre el ideal del Cristo. Debe seguir sus pasos tan
cerca como se le permita la vida en el mundo.

Debe siempre hablar con bondad a los demás. Debe esforzarse por conservar un perfecto dominio de sí mismo, cualesquiera que sean las pruebas en las que se vea.

Su vida debe estar exenta de envidia, sabiendo que es el árbitro de su destino, si ve que su hermano ocupa en la vida un puesto mejor, sabe que él está donde su pasado lo ha colocado.

Si se le contradice, no tendrá malicia ni se irritará. Sabe en el fondo de su corazón que un verdadero neófito nunca debe imponer sus opiniones a los demás, y si otros faltan en ese punto, el debe ser prudente y guardar silencio.

El verdadero sabio es modesto y no hace alarde de su sabiduría.
No debe hablar nunca mal de otros, sabiendo que el mal solo puede existir para él, en la medida que lo tenga en su interior.

Su vida debe ser ordenada, así como el universo de Dios es todo orden y método. Debe ver regularidad en todo, sabiendo que si su vida carece de orden, el también dejará de estar en armonía con el mundo, y que si lleva la Ley de Dios grabada en su corazón y por ella rige sus pensamientos y sus actos, él, como resultado, estará obrando en armonía con la Ley.

Nunca debe dejar pasar una oportunidad de ayudar a su hermano, y nunca vacilará en hacer un buen servicio a su amigo, por mucho que le cueste.

No debe ser bullicioso, antes bien, debe evitar todo movimiento o ruido
innecesarios, sabiendo que la paz y el equilibrio, solo se encuentran en un ambiente tranquilo y sereno.
Debe fijar una hora para meditar en silencio. No debe olvidarse de orar un solo día, dando gracias al Padre Celestial por sus mercedes.

Si alguna vez llega a dejar de vivir de acuerdo con sus ideales, no por eso se
desanimará, sino que volverá a empezar de nuevo, recordando que no hay más un solo fracaso: dejar de esforzarse.